viernes, 10 de febrero de 2012

Vacaciones

Y de las miles de variantes que encontré, fue justo con este escritor que me tope.
El aza no dejo cabo suelto, para sarandear a semejante mamotreto.
Un libro que yo regale y sin prestar devore.
Leía de regreso, cuatro horas en bus, sin reseso.
Un libro sobre un sueño, y lo mucho que lo aqueja el dueño.
Increíble transformacion, del "ninio" que llego a la estación.
Un nuevo giro me espera, o por lo meno ese era mi nuevo emblema.

Gracias, querido Dany.

viernes, 6 de enero de 2012

Con papa

De las miles de ideas que tiene papa para pasar tiempo con sus hijos la que mas aventuras nos trajo fue la de: Ir al trabajo con papa para ayudarle y de paso no rompan las bolas en casa.
Una tarde de verano recuerdo algo así como que papa me llamo para que le ayudase en el auto de esa época, una chata destrozada que quería arreglar.
Fuimos con mi prima al garaje y encontramos los restos mortales de la camioneta desparramados por el lugar y papa con cara de buen cirujano me dijo: voy a poner el motor, pero no puedo solo vas a tener que levantarlo para que puedo ajustar los…. (Palabras de mecánica que nunca aprenderé).
Quisiera hacer un aparte para contar una peculiaridad del tipo anecdótico dentro de la anécdota, los autos del tipo que papa consigue vienen con el mismo lema que las heladeras de los nazis: "para toda la vida". Y como todos sabemos lo único que dura para toda la vida es la azúcar (si no se moja) y el acero (elemento constitutivo de las famosas heladeras): ergo la camioneta de papa era un ser de acero (y demases aleaciones) que pesaba TONELADAS. Entendido esto ya se presupondrá que el motor que tenia que “levantar” no pesaba en kilos, si mas bien en toneladas.
…. Apartado de apartado, en esa época tenia la dicha de pesar 60 kilos, lo que me hacia de una talla casi esquelética (salvo por la cola, herencia), presuponemos que un fuese una hormiga que puede levantar hasta siete veces su peso: ni así podía ¿NO?
   
He aquí una discusión con mi hermano, el cree que el motor estaba conectado a un sistema de poleas que hacia mas fácil y liviana el alce de semejante mamotreto. En mi opinión era mas a la física fáctica un punto de apoyo y un palo para levantar el motorcito, mas antiguo (como Arquimedes, como la chata).
En fin, papa empezó a ajustar los “brusum-brusum” mientras yo temblaba para que el motor no se cayera en la cabeza de mi padre. HA!  No les conté, ¡Si¡ Los “brusum-brusum” que papa tenia que atornillar estaban justo debajo del motor que oscilaba encima de su cabeza que como buen padre confiaba ciegamente en su hijo.
Volvamos a la escena, yo sudando y temblando pensando en mi próximo Orfanato, mi padre que plácidamente manejaba las herramientas para arreglar la camioneta, el motor que colgaba o era parte de un sistema de palanca, mi prima atónita (sin hacer nada, obvio). Recuerdo escuchar el ruido de la palanca romperse, el grito y papa sano y salvo; o fue parte del sueño, no me acuerdo bien.
Lo que se es que después de eso no me acerque al garaje como por dos meses.

martes, 29 de noviembre de 2011


Entre los pequeños canales que forma la lluvia, vi pasar un ramo, un tul de novia, y una novia, que llevados por la corriente se desdibujan  entre los trastos viejos, mientras son arrastrados por el agua.

jueves, 17 de noviembre de 2011

Malversando a Caperucita:



 De los que resulta en este extraño caso, que Caperucita tenía un stock de canastas, un montón de abuelas, que el lobo no las guarda en su estómago, sino que las prefiere al escabeche.

lunes, 24 de octubre de 2011

Me falta amor:

Me falta amor:

¨Como sabes que no eres para mi
Si yo empiezo a temblar cuando cantas¨
Ocaso-Adicta


Acaba de pelearme con él, de contarle que si no podía perdonarme por esta estupidez…
Acababa de salir por la puerta con paso decidido al ascensor, pensando en la noche que me quedaba.
Acababa de pulsar el botón con furia e insistencia el botón del… ¡PUTISIMO! ascensor que no se dignaba a venir.
Acababa de cerrarse la puerta, y miles de lágrimas, mezcladas con  imágenes se volcaron en el reducido espacio.
Acababa de sonarme la nariz, cuando es ascensor cerró las puertas me encontré regresando arriba.
Acababa de reinventar mi llanto cuando percate que subía, directo, al mismo piso suyo.
Cuando apareciste entre las puertas, diciéndome, ¿No te fuiste todavía?, mi llanto estallo, y me abrazaste fuertemente mientras volvíamos a nuestra habitación.


miércoles, 19 de octubre de 2011



Qué extraño que el exquisito olor de tu encantador perfume, no pueda ocultar la mierda de persona que eres.